La idea de ser esteticista me nace muy pronto, y es a partir del año 92 cuando inicio mis estudios de esteticista y empiezo desarrollar todo lo aprendido.
A más conocimientos voy adquiriendo y practicando más me enamoro de esta profesión, disfruto personalizando los tratamientos y viendo los cambios que se dan en cada una de las personas que pasan por cabina.

